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31 ago 2017

El leprechaun

Me encontraba yo un dia leyendo uno de mis ejemplares de "Maderas y cobertizos", cuando escuché el timbre de la puerta. Ni corto ni perezoso, pues así soy yo, me dirijí a abrir a la susodicha, con la intención de averiguar quien había causado ese efecto.

Abrí, y me encontré ante mi a un pequeño ser, de poco más de medio metro de altura, zapatos gastados y ligéramente curvados hacia arriba, traje de vendedor, corbata verde reluciente, barba larga pelirroja, falsa sonrisa bien forzada y orejas imperceptiblemente puntiagudas. Por supuesto, me sentí entre horrorizado y sorprendido. Corbata verde y barba pelirroja, error absoluto. Al menos, debería haberse cambiado la barba antes de venir.

En cualquier caso, y superando mi aprensión inicial, me dirijí a mi interlocutor y le pregunte con voz bien educada:
- Disculpe pequeño ser... - empecé.
- No soy un ser, soy un humano - me corrigió, intentando con poca habilidad no desforzar la sonrisa.
- Disculpe pequeño s... pequeño humano, ¿podría decirme en que puedo ayudarle?

Aquel cogió el pie que yo le había dado, y lo aprovechó rápidamente.

- No, señor, ud no puede ayudarme a mi, ¡pero YO si puedo ayudarle a ud!
- No me dig...
- ¿Tiene ud seguro de la casa?
- Por supuest...
- Pero seguro que su seguro no le cubre... - e hizo aquí una ligera pausa dramática - ¡El aterrizaje de un temible dragón negro en la azotea de su casa!

Pensé durante unos instantes en si mi seguro tendría, en efecto, aquella extraña cláusula. En efecto, no la tendría.

- Pues no, pero, disculpe no creo que me interese.
- ¿Por qué?
- Porque esto es un segundo piso, la azotea está en el sexto.
- Bien, podría ser que el temible dragón negro se le enganchara a la fachada.
- Bien, pero, sigue habiendo un problema.
- ¿Y es...? - preguntó el pequeño se... el pequeño humano, estirando todo lo posible la sonrisa, la cual, por cierto, daba ya síntomas de desgaste.
- Los dragones no existen.
- Caballero... ¿puedo llamarle caballero?
- Me sentiría injustamente honrado de que lo haga, así que adelante.
- Bien, caballero, ¿cree ud en los elefantes?
- Bueno, claro.
- Y, sin embargo, seguramente no ha visto ninguno.
- En la televisión si.
- ¿Y no ha visto igualmente dragones en la television?
- Admito que su argumento tiene la capacidad de desastabilizar los cimientos de mis creencias.
- Gracias, caballero. Entonces... ¿Estaría interesado en este simpar seguro, lleno de clausulas literalmente fantásticas...? - preguntó, sacando a la par un aparentemente interminable documento que se desparramó por el suelo, cayó por las escaleras, y es posible que llegara incluso hasta el primer piso.

He de decir ahora que he sido entrenado en multiples disciplinas en mi vida, entre ellas el saludar a los vecinos al cruzarmelos por la escalera, el hacer los puntos de las íes con una deliciosa forma redondeada (yo lo llamo "de nube de algodón") y el rechazar de manera sistemática cualquier ofrecimiento, sean golosinas, muestras gratis de suavizante o seguros de dudoso aspecto y peor contenido... Pero he de decir también que aquel pequeño se... aquel pequeño humano se estaba ganando mi corazón con su, tan torpe como entrañable, defensa de su seguro...

Aunque, la verdad, no me interesaba. Nada.

- No me interesaba. Nada. Digo, no me interesa. Nada. - Esta última parte la acompañé de un suave, pero autoritario, movimiento de mano, practicado mil veces, o al menos, un par.
- Oh... - Un ligero tic en la comisura del labio lanzaba un inequívoco aviso de que la estabilidad de los andamiajes de su sonrisa empezaban a peligrar -. Solo una pregunta...
- ¿Si...?
- ¿Cual es el motivo? ¿El muy ajustadamente pensado para no ser legalmente acusados de estafa precio, la ilegibilidad de algunas de las partes del contrato por la novedosa mezcla de runas y escritura gótica o la clausula de (no) cobertura en caso de ataque furibundo de duendes del hogar descontrolados...?
- ¿No cubre ataques furibundos de duendes del hogar descontrolados? - No pude sino preguntar, algo escandalizado.
- ¿Qué? No, no, si, si, eso está incluido. El seguro cubre ese suceso. - Y aquí aunque sus palabras terminaron juraría haber visto como su boca, de manera imperceptible, dejaba escapar un "no" sotto voce...
- Ah, eh. No. Es la nefasta combinación de su barba y su corbata, señor mio. Ofensiva en exceso, me temo.

Fue entonces cuando le tuve que cerrar la puerta; se puso MUY grosero.

4 feb 2010

El

Mira a lo lejos. Tuerce un poco el gesto, como si estuviera concentrado en algo. Creo que intenta adoptar también un aire melancólico, como si de un personaje triste de alguna novela perdida se tratara. El tiempo le ayuda a crear esa imagen: la brisa fresca le agita la camiseta negra adornada con calaveras como de si una vieja bandera pirata se tratara, mientras el cielo plomizo, a juego con sus ojos de ceniza, le pone un marco de bisutería al cuadro final. Sí, muy melancólico él, hundido en pensamientos extraños que sólo él entiende.

Gilipolleces, la verdad.

Creo que mira con el entrecejo fruncido al frente porque no sabe como coño hacerse el interesante, así que imita la típica pose salida de cualquier película cutre de sobremesa. El pobre héroe atormentado. El pobre perdedor que no hace sino auto compadecerse, más bien. En cualquier momento emitirá un -molesto- ruidito que marcará el fin de la foto, para a continuación decir cualquier subnormalidad con ínfulas de perla de sabiduría. Esperad, esperad, ahí viene.

-Tsk. Después de todo, hemos perdido el norte.

¡Bien por el nuevo maestro de la sabiduría! ¡Gracias por iluminarnos! Al menos, no has tardado demasiado en regalarnos esta nueva pieza clave de la filosofía. Un consuelo.

-Vámonos. Me siento mejor.
-Cuando estés listo, joder, cuando estés listo.

2 ene 2010

Cosas que pasan

"-Buff, que aburrimiento...
- Joder, ¿Qué se supone... o sea, qué se supone que estamos haciendo aquí? ¿Qué coño de propósito tiene esto?
- El boss dice que puede ser que en algún momento surja alguna oportunidad por aquí. Por improbable que parezca...
- Oh, vamos, ¿es que acaso va a aparecer de repente una boca gigante delante de nosotros? Claro, ¿a quien no le gusta lamer narices de perro? ¡Es todo un placer entre todas las formas de vida! ¡¡Por favor!!
- Bueno, tío, mira, estoy contigo pero ya sabes que... espera... espera... oh, por la Gran Larva, ¡¡mira, mira afuera!!
- Joder, joder, joder, ¿es lo que creo que es? ¿¿lo es??
- Rápido, llama al líder, esto es una emergencia... que coño... ¡¡Esto es la puta fiesta nacional de hoy en adelante!! ¡¡Eso sí que es un anfitrión y no esta mierda de perro!! ¡¡Vamos, vamos, esto es una oportunidad única!! ¡¡Única!!"

- Oye, tío, quizás no deberías meterte la cabeza del perro en la boca... sabes, tiene lombrices y tal...
- Euh, ah... esto... Habría estado bien saberlo la primera vez... para no hacerlo esta segunda...

"- ¡¡Ueeeeeeeeh...!!"

19 nov 2009

Saludos cargados de pólvora

Prácticamente puedo sentir su maloliente aliento en mi nuca. Las piernas me arden, piden un descanso, pero las fuerzo. Las fuerzo porque si cedo, aunque sea un mínimo, me atraparan. Y la pequeña Shally, el rancho en un pueblo perdido de Arizona y todo lo que hemos soñado que haríamos en él, se perderá.

Un último esfuerzo, sólo un último esfuerzo...

De repente un desconocido repara en mi, y con sorpresa veo que se trata de un antiguo compañero del barrio. Inconscientemente, le hago un saludo con la cabeza al pasar.

Y entonces, en aquel preciso momento, supe que no lo iba a conseguir.

Una intuición, forjada tras años de vivir momentos similares, me dijo que aquel ser, a media distancia en mi mente del olvido, no iba a darme la respuesta que yo quería. No iba a entender. Iba a asesinarme.

- "¿Qué tal?"

Aturullado, con las tripas sobrecogidas por el miedo no supe que responderle. Aminoré la marcha y balbuceé un "Bueee, estoo, no, bien, si, eh... ¿Túuu qué tal?".

No llegué a oír su respuesta. La explosión producida al detonarse la pequeña carga explosiva situada en la bala del revolver que me estaba apuntado a mi espalda la cubrió completamente. Instantes después, mientras caía, ví como mi "buen amigo" huía con la cara desencajada de miedo. Eso, huye, cabrón, después de ser mi ejecutor...

- ¡Caray Billy, pensé que le perdíamos!
- Si, yo también... Menos mal que alguien le preguntó algo y le hizo pararse un poco. Si no es por eso, habría conseguido darnos esquinazo entre la gente.
- ¿Quien sería, y qué le preguntaría...?
- Quien sabe... Seguro que no fue más que un conocido que le reconoció y le saludo de alguna manera inadecuada... ya sabes...
- Si... y es que hay gente que no sabe que no saber saludar es peligroso...

25 jun 2009

Elige tu propia aventura

Anne notaba el calor que emanaba de la taza de té que sostenía entre sus manos, como si de un pequeño ser vivo se tratara. Concentró su mirada en el líquido del interior, como si dentro pudiera encontrar las respuestas que desde hacía días la esquivaban. No entendía el comportamiento de Mark. Desde el jueves pasado notaba como un abismo se había abierto entre ambos, alejándoles, separándoles, dejando sólo frío en su intimidad. Sabía que, en parte, había sido culpa suya. No tendría que haberlo presionado tanto, quizás debería haber sido más compresiva, se decía. Diablos, de que servía torturarse con el pasado, si lo que le preocupaba era el futuro.

Con un suspiro, dejó la mente en blanco. Un cálido amargor acarició su lengua cuando el interior de la delicada taza cambió de continente. Tomó una resolución. Definitivamente, no solucionaría nada escondiéndose de sus problemas en aquel atemporal café. No, iría a ver a Mark, le abordaría y le diría...

En aquel momento, un gigantesco robot cayó sobre el pequeño edificio donde Anne se encontraba tomando su té, destruyendolo en el proceso. Ante él, otro robot muy grande pero menos molón giraba sus tuercas faciales en lo que podría considerarse una robótica sonrisa muy maquiavélica.

- "Que dices Minitruck, ¿Te rindes ya? Has de saber que no he empleado ni el 10% de mi potencial ofensivo para acabar contigo, ¡¡¡ja ja ja!!! Pero no te preocupes, el resto de tus amigos caerán pronto, cuando mis compañeros completen la emboscada que les han preparado, y de la cual tu no podrás avisarles, ¡¡¡ja ja ja!!!"
- "Por todos mis circuitos, es cierto, no llegaré a tiempo de avisarles, ¡¡oh, no!!"

¡¡¡Chan-chan!!!

* Si quieres que los robotses se peguen mucho, pasa a la página siguiente.
* Si quieres que un mono borracho arregle la situación, pasa a la página 24.
* Si quieres que Anne salga de las ruinas y reparta estopa, pasa a la página 93.
* Si quieres que aparezca un hosco leprechaun maldiciendo entre dientes, pasa a la página 122.
* Si quieres que todos juntos decidan darle una paliza a InsertCoin, pasa a la página 124.

17 abr 2009

Parking Fail

Holaholahola.

No se si todos sabéis lo que son los fails. Me la suda, pero como me gusta poner enlacicos Como me preocupo por vuestro conocimiento, os dejo aquí mismo estos enlaces para enteraros y para ver ejemplos, los que no sepáis.

Caso es que el otro día salía yo del currele y vi un coche tan perfectamente mal aparcado que pensé que se merecía una foto con post incluido. Putada que entre que configuraba la cámara del movil, vino la dueña y se lo llevó, dejándome sin mierda que mostraros. Pero he aquí que pensé "que coño, pues lo dibujo". Y así ha sido. Con vosotros, el "parking fail".

Los colores de los coches no se corresponden, pero a mi me parecen más bonitos así.

Impactante ver como lo había aparcado estilo smart en un espacio tan reducido. Sin duda, me quito el sombrero virtual.

PD: de paso, os muestro también otro fail, de un tio que no tiene ni puta idea de hacer fails y que debería dedicarse al irse al campo a comer nueces con pasas y hablar con Dios.

16 mar 2009

Soy crítico

O me gustaría serlo, mejor dicho. Mesplico.

Creo que poseo cualidades innatas para ser crítico, como son mi pequeña gran frustración por ser un inútil completo en todo aquello que emprendo, y mi (¿mutante?) capacidad de quejarme ante todo de cualquier forma, en cualquier momento. Si a esto le juntásemos (o juntáramos; no se porqué, siempre siento la necesidad de juntar ambas formas verbales a la vez, ¿herencia de estudiar los verbos de memoria? Mira que se me daban mal, por cierto. De vicio de mal.) una mínima capacidad de análisis, creo que podríamos tener un crítico en toda regla en mi persona. Por desgracia, y por no faltar a mi primera cualidad, también soy un estruendoso fracaso como crítico, puesto que carezco de la susodicha capacidad de análisis.

Me he dado cuenta de esto hace poco, cuando empecé a soltar mi mierda habitual sobre un pobre inocente ("uuh, eso que tu ves/escuchas es una puta basura, lo bueno es lo que yo veo/escucho") - inciso: también me he dado cuenta de que estoy hecho todo un nazi intelectual, tolerancia cero ante otras formas de pensamiento - y, después de torpedearlo con mis inacabables diatribas, el atacado preguntó: "¿Por?", desmontando de forma completa y salvaje todos mis argumentos, que se limitaban a un "Porque lo tuyo es mierda, mierdaca, mierdacarrangana de mierda".

Y vosotros os preguntaréis: "¿Y a nosotros que nos quieres decir con esto?". Nada. "¿En serio?". Si, en serio, nada. Desahogarme, supongo. Y haceros perder el tiempo. Soy así de miserable.

25 nov 2008

Indice de molonez: hoy, la guitarra

La barra marron continua hasta el infierno.

Donde "Xxx" puede ser "Movil", "Hyper", "Super" o "Chuflas".

22 nov 2008

Crueldad

Aplastó el cigarillo contra el cenicero, exhalando lentamente los últimos restos de humo blanco. Se sentía, de repente, muy cansado.

- ¿Dijo algo en su favor?
- Que no podía evitarlo. Que no era su culpa y que no hacía daño a nadie. Esa mierda.

Se llevó las manos a la cabeza... Últimamente el mundo parecía girar demasiado deprisa para él. No entendía las reglas por las que la gente se regía. Él era de la vieja escuela. Vieja escuela, viejos delitos. Este caso, le venía grande.

- No lo entiendo, simplemente, no lo entiendo. Un hombre aparentemente normal, con una vida aparentemente normal y unos gustos aparentemente normales. Un día, algo cambia, algo se rompe en su interior...

Con destreza adquirida con los años, cogió un par de vasos pequeños de un armario cercano, y sirvió en ellos un poco de su "jugo de robles" personal.

- Según él mismo declaró, acababa de dejar a su novia en su casa, cuando vió a un pequeño gato abandonado en la calle. Disfrazando sus obscuras intenciones de nobles motivos, invitó al animal a subir al vehículo, quien confiado e inocente, acabó cediendo. En el viaje devuelta a casa fue maquinando su pequeño "juego". Cuando llegaron a casa, el sospechoso le suministró un plato repleto de leche a la desfacellida víctima...
- Increíble...
- Según creemos, pudo incluso haberlo vuelto a llenar una vez fue terminado por el gato... A continuación, tal como había planeado, dejó que la noche, la leche, y el gato maceraran juntos. A la mañana siguiente, volvió a meter al desprotegido animal en el coche. Éste, debido a los ya duros problemas intestinales, se movió inquieto por el interior del vehículo, intentándo alertar a su conductor de que no podría aguantar mucho más...
- He oído que el sujeto llegó a ponerle el pie encima en algún momento para evitar que se moviera.
- No está confirmado. Lo que sí sabemos es lo que sucedió a continuación. El pobre animal, totalmente incapaz de seguir conteniendo el tormento intestinal que le sacudía, se situó sobre el salpicadero en un último intento de llamar la atención y, finalmente...
- Dios, no lo diga...
- ... digamos decoró el vehículo con una cascada tropical.
- Joder...
- Cuando encontramos al detenido, acababa de lanzar por la ventana del vehículo en marcha al animal, quien se quedó al lado de la carretera maullando sólo y desnutrido...
- Monstruo...
- La sonrisa de satisfacción aún le dura.
- Increíble...

Vació de un trago el contenido del vaso. Se quedó mirando al vacío unos instantes, perdido quizás en otros tiempos. Tiempos más sencillos, más fáciles, más suyos. Con un asentimiento de cabeza, musitó un "enciérrelo", y despidió al agente. Una vez hubo cerrado la puerta, se bebió el contenido del segundo vaso.

19 nov 2008

Frío

Me ha encontrado. Si estás leyendo esto, es porque me ha encontrado. Lo siento. Te dije que lo evitaría. Te dije que podría con él. Siento haberme equivocado.

Recuerdo cuando te decía que no me asustaba, que eso no era más que una exageración, dicha para asustar más que para prevenir. Recuerdo haberme reído al decirlo, seguro de mi mismo. Recuerdo... recuerdo tu cara de preocupación, intentando creer mis palabras, esforzándose en esbozar una sonrisa. Demasiadas dudas para sonreir, sin embargo. Pero elegiste creerme. Y yo, podría decirse, elegí fallarte.

No pretendo justificarme. ¿Cómo podría? No, impensable... Sin embargo, sí quiero alertarte. Porque, después de todo, aún puede estar aquí. Puede que no le veas. Puede que no haya ningún indicio de que merodea cerca. Quizás no vuelvas a oir hablar de él en años. Pero siempre, siempre, estará al acecho.

Sólo recuerda, el frío le delata. Cuando algún dia el frío entre en tus noches, en tus mañanas, en tus tardes, sabrás que ha vuelto. Y sabrás, espero, lo que tienes que hacer. No cometas el mismo error que yo.

Lo siento.

7 nov 2008

Mal augurio

Estoy temiendo que algún dia me digan esto...


PD: gracias por el aviso de que el enlace de Dilbert no rula, Mr K. En cuanto pueda le echo un ojete.

17 sept 2008

Enfrentamientos

Hacía tiempo que esto se veía venir. Eran muchos años de diferencias entre ambos sistemas y, como ya dijo Christopher Lambert, sólo puede quedar uno. Lamentablemente, de nuevo la violencia es el método elegido para solucionar el conflicto. Diversos medios (El Pais, El mundo) se han hecho eco de la noticia. Como no, la prensa y su morbosa fascinación por los excesos violentos. Sinceramente, es una pena que en una sociedad como la que vivimos no encontremos más a menudo una forma más constructiva de resolver los problemas. Cierto es que el ser humano ha ido evolucionando poco a poco desde los albores de su creación, definiendo un sistema de leyes para evitar que cada cual pueda tomarse la justicia por su mano, pero como todos sabemos, cuando las cosas se desmadran, la ley queda en papel mojado. Una pena, como digo, y más aún, una decepción. En fin, os dejo con una imagen de la susodicha pelea.




18 jun 2008

Microrrelato - Final alternativo

Era un caballero en brillante armadura. Pelo largo y rubio ondulante al viento cuales espigas de trigo mecidas por la brisa veraniega de un campo de labranza bien cuidado. Sonrisa deslumbrante, tierna, cariñosa, simpática, amable, confiada, dulce, suave, con unos labios rodeándola que decían "nos quieres, y lo sabes". Su espada, oh su espada, su espada era larga y de buen temple, siempre presta para el combate, a cualquier hora, en cualquier lugar, bajo cualquier tesitura. En su escudo portaba con orgullo los estandartes que habían sido forjados a través del tiempo y el honor. Su brioso corcel era descendiente del mismísimo dios del viento, engendrado para volar, más que para galopar.

Presentóse el caballero ante el malvado, ruin, depravado, mil veces maldito demonio:

- "He aquí que he llegado para mataros, demonio, y no me iré sin realizar mi santo cometido y liberar de vuestra tiranía a estas tierras, que con vuestra infecta presencia mancilláis cometiendo toda..."

Pero no pudo seguir hablando, pues había caido presa de los encantos del demonio:

- "Oh, admiro ahora el rojo fuego que adorna vuestra piel, el negro azabache que cubre vuestros cuernos, los destellos anaranjados que se producen al reflejarse la luz en vuestro perfectamente musculado torso..."
- "A mi me sucede lo mismo, bello caballero, no podría mataros, pues he quedado prendado de vos..."
- "Amémosnos"
- "Sí, hagámoslo"

Se fundieron en un cálido y apasionado abrazo y se besaron, felices al fin de haber encontrado a su alma complementaria.

Y el caballero y el demonio vivieron felices y comieron snitchrats, que son como perdices, pero demoníacas. Saben a pollo. Demoníaco. Que sabe a cerezas.

17 jun 2008

Microrrelato

Era un caballero en brillante armadura. Pelo largo y rubio ondulante al viento cuales espigas de trigo mecidas por la brisa veraniega de un campo de labranza bien cuidado. Sonrisa deslumbrante, tierna, cariñosa, simpática, amable, confiada, dulce, suave, con unos labios rodeándola que decían "nos quieres, y lo sabes". Su espada, oh su espada, su espada era larga y de buen temple, siempre presta para el combate, a cualquier hora, en cualquier lugar, bajo cualquier tesitura. En su escudo portaba con orgullo los estandartes que habían sido forjados a través del tiempo y el honor. Su brioso corcel era descendiente del mismísimo dios del viento, engendrado para volar, más que para galopar.

Presentóse el caballero ante el malvado, ruin, depravado, mil veces maldito demonio:

- "He aquí que he llegado para mataros, demonio, y no me iré sin realizar mi santo cometido y liberar de vuestra tiranía a estas tierras, que con vuestra infecta presencia mancilláis cometiendo toda..."

El demonio, oh cruel enemigo, cortó la cabeza del caballero sin dejarle terminar.

Y el demonio y los mini-demonios fueron felices pues acababan de conseguir la bola de bolos más bonita que nunca tuvieron.

5 may 2008

Momento de sentimientos

Este tiempo tan otoñal, junto a mi resaca post-vacacional, hacen aflorar extraños sentimientos en mi piel. Intentaré expresarme componiendo un par de haikus.


Vuelvo al curro,
menuda perezaca,
ganas de dormir.


Hojas que caen,
fresco viento que sopla,

no quiero entrar.



Sugerencia de presentación: imaginarse con kimono/larga barba blanca (en depencia del sexo y/o preferencias personales) en mitad de un jardín con hojas de cerezo caídas alrededor y un pequeño estanque cerca, mientras sopla una suave brisa fresca. No es mala idea que de vez en cuando (cada 15 segundos, aprox) suene el golpe seco de una caña de bambú al golpear una roca del estanque. Opcional: se puede estar escribiendo en un pergamino con pincel o bien mirando al infinito con mirada profunda y sabia.

14 mar 2008

Noche

Llovía, igual que llueve ahora. Gotas de lluvia caían del cielo nocturno como lágrimas negras de algún dios olvidado, produciendo un relajante murmullo al golpear tristes mi ventana. La luz mortecina de la lámpara de mi habitación oscilaba, como si intentara febrílmente mantenerse encendida, temerosa de que si era apagada no podría volver a encenderse jamás. Poco a poco fui cayendo en una suerte de somnolencia en la que estuve revolviéndome, agitado, durante un tiempo indeterminado.

Me desperté al oir el timbre de la puerta, alto y claro en la noche, como si todos los demás sonidos se hubieran callado por respeto (o quizás por miedo). Reprimiendo un escalofrio, y la angustiosa sensación de que no debería abrir, me dirigí a la entrada.

El pomo, frio al tacto, giró con facilidad liberando a la puerta que con fuerza inusitada me empujó hacia atrás, mientras una brisa de aire helado entraba con impaciencia, como quien lleva esperando largo tiempo. No había nadie al otro lado, ni luz, ni sonido. Ninguna pista de quien, o de porque, podía haber llamado. Lancé unos juramentos al aire tratando de ahuyentar a niños imaginarios que hubieran podido tratarme como objetivo de sus bromas.

Este incidente debió de ponerme ligeramente nervioso, ya que de vuelta a la habitación tuve la inquietante impresión de que el sonido del viento había cambiado... Su anterior gemido melancólico había pasado a ser un agudo silbido de ritmo entrecortado que parecía sugerir una macabra imitación de la risa humana, por ridículo que esto pueda parecer...

Sumido en estos pensamientos llegué a mi habitación. Y fue entonces cuando sentí como la realidad a mi alrededor dejaba de ser tal. En mitad del cuarto, de espaldas a mi, había otra persona. Aunque sería más correcto decir que yo estaba en medio de la habitación. Ante mi se alzaba un ser humano de mi misma complexión y vestimenta, exacto a mi en todos los detalles. Ligeramente mareado ante tan extraña visión, me apoyé en el quicio de puerta. Lentamente, la cabeza de este ser empezó a girar, mientras el cuerpo permanecía inmovil. Mudo de horror, vi como en lugar de ojos había dos cuencas vacias, que parecían observarme divertidas, mientras que un feo corte hacía las veces de burdo sustituto de la boca, torcido en una inhumana mueca de alegría. Sentí, más que oí, como me decía que fuera hacia él, mientras sus dedos se curvaban de forma imposible señalándome.

Lo último que recuerdo es como una infinidad de manos invisibles me agarraban firmemente y me arrastraban hacia esta abominación, mientras yo no dejaba de gritar... después, la oscuridad lo inundó todo, y yo desperté sobresaltado encima de la cama, con el sonido de la lluvia estrellándose contra mi ventana aún presente.

Era... tan real... No puedo evitar sentir escalofrios cada vez que lo recuerdo... Sentí la necesidad de escribirlo, como si atando esta pesadilla al papel pudiera arrancarla de mi mente...

Acaban de llamar al timbre. Extraño, no espero visita.

14 feb 2008

Sin salida

No quería hacerlo, pero no tenía elección. La situación, simplemente, había excedido los límites permisibles. Sabía que habría consecuencias, pero ahora no era el momento de pensar en eso. Era el momento de actuar.

Apuntó a su objetivo. Era un blanco fácil, menos de 50 metros, sin viento, prácticamente inmovil. No sería un problema, había hecho esto cientos de veces. Concentró toda su atención en su objetivo. Su imagen, la del perfecto cazador. Inmovil, impasible, paciente hasta encontrar el momento perfecto en que apretar el gatillo. Los límites de la percepción se comprimieron hasta formar una realidad en la que nada más que él, su arma y su presa existían.

Sentía el peso de la pistola, fria en su mano, dispuesta a ser utilizada. Tensó sus músculos, contuvo la respiración.

Disparó.

El proyectil salió impulsado con furia del cañón y describiendo una trayectoría ligeramente parabólica impactó contra su objetivo. Las paredes se llenaron de manchas grises. El tiempo se detuvo.

Un grito rompió el silencio, devolviendo al tiempo la libertad para moverse a su ritmo habitual.

- "¡Jo mamaaaa, Marcos me ha mojado porque he entrado en su cuartooo...!"

Se había hecho justicia.

28 ene 2008

...

- "Es demasiado largo".
- "¿Perdón?"
- "Tu último post, es demasiado largo".
- "¿Y puedo saber quien eres tu para decirme como de largo es o no es mi post?"
- "Tu conciencia, claro".
- "¿Mi conciencia? ¿Pero que cojones estás diciendo?"
- "No digas cojones, luego te sentirás mal".
- "No puedes ser mi conciencia".
- "Si lo soy".
- "La conciencia es algo abstracto, una vaga sensación, no una voz que de repente dice que tu post es demasiado largo".
- "Era sólo una sugerencia, pero vamos, como tu veas".
- "Si eres mi conciencia, dime, ¿Qué estaba pensando ayer por la noche?"
- "Pensabas que podrías colarte en el trastero de un amigo para robarle la colección completa de Classic X-Men que tiene allí guardada".
- "Joder, realmente eres mi conciencia... un momento, ¿y no debería haberme sentido culpable por pensar eso?"
- "Bueno, y... si, supongo que si".
- "¿Supones? ¿Se puede saber donde mierdas estabas?"
- "No digas palabrotas. Bueno, verás, resulta que estaba junto con tu fuerza de voluntad y tu responsabilidad. Estábamos echándonos unas risas".
- "¿Qué... ? ¿Cómo... ? ¿Pero que coj... ?"
- "Bueno, yo sólo me pasaba a decirte lo del post. Venga, nos vemos. Ah, y olvida lo de los comics, acabaría sabiendo que has sido tu y te daría una paliza".
- "¡Oh, genial, mi conciencia también predice el futuro ahora!"
- "..."
- "¿Oye?"
- "..."
- "Maldita..."

14 ene 2008

Piedra

El gigante estaba dormido. Nada a su alrededor parecía que pudiera sacarlo de su ya milenario letargo. La piedra había ido formándose a su alrededor hasta cubrirlo por completo. Incluso la insolente vegentación había decidio ocupar ese espacio recién descubierto. Poco a poco, la vida fue cubriendo al gigante, que no era ya sino una montaña con un bosque en su base. Finalmente, incluso la humanidad llegó hasta la montaña, y a sus pies construyó un poblado. Y así quedó todo.

Un día, un ligero temblor recorrió la montaña; ¡el gigante había abierto los ojos! Lentamente, movió su colosal cabeza liberándola de la piedra que la cubría. Los aldeanos, preocupados, fueron a ver por que el gigante se había despertado, amenazando de esta forma sus vidas.

- "¿Qué ha roto tu sueño, gigante, por que quieres levantarte y derrumbar esta montaña sobre nosotros?"

- "No tengo nada contra vosotros, pero he yacido durante demasiado tiempo sobre esta tierra, y siento que ha llegado el momento de cambiar mi lugar de reposo".

Los aldeanos volvieron a su pueblo y meditaron acerca de como podían evitar que el gigante terminara de levantarse, y al hacerlo, los sepultara bajo la demolida montaña. Finalmente, dieron con una solución.

- "Gigante, si quieres cambiar tu lugar de reposo nosotros podemos ayudarte, hemos traido con nosotros a un mago que te transportará a otro lugar, de forma que no tengas de destruir la montaña y nosotros no suframos por ello. Lo único que hace falta es que estés dormido, ya que si no el hechizo no tendrá efecto. Cuando despiertes, estarás en otro sitio diferente".

El gigante aceptó la condición y cerró los ojos. Entonces los aldeanos, con mucho cuidado, movieron su enorme cabeza, de forma que mirara hacia el lado contrario.

Cuando el gigante despertó de nuevo, se encontró con un paisaje desconocido. Satisfecho, volvió a sumirse en un nuevo sueño.

14 dic 2007

En el ático

- "Erm... señor director, el huesped de la habitación del ático ha dicho que quiere quedarse un día más."
- "Hum... el señor C. Falea, ¿verdad? Ya se le avisó ayer de que su estancia sólo era válida durante un dia."
- "Si, pero, bueno, ha dicho que, como era... se metiera sus avisos por... erm... bueno, ya sabe..."
- "Comprendo, comprendo... Creo que lo más adecuado sería avisar a las autoridades."
- "¿Quiere que llame al comisario G. Locatil o preferiría que antes avise a "As" Pirina? Nos ha sacado de este tipo de situaciones en más de una ocasión..."
- "Cierto, cierto, y este incidente no parece demasiado serio. Localice a Pirina, a ver si nos puede hacer el servicio de forma rápida y eficiente."